Cambio de logotipo o nombre comercial
La identidad anterior sigue visible o la nueva marca se ha aplicado sin adaptar proporciones y materiales.
Sustituimos una rotulación envejecida, desactualizada o insuficiente por una solución nueva que vuelva a representar correctamente al negocio.
Coordinamos rótulo principal, letras, paneles, vinilos y mensajes de fachada. Nuestro servicio está orientado a renovaciones con alcance definido, no a reparaciones puntuales ni trabajos de limpieza.
Un nuevo logotipo sobre un panel antiguo, unos vinilos recientes junto a un rótulo deteriorado o una tipografía distinta en cada soporte pueden dejar la fachada sin una jerarquía clara. El problema no es únicamente la antigüedad: es la falta de coherencia entre los elementos.
Por eso planteamos la intervención como un proyecto de renovación. Revisamos qué debe desaparecer, qué puede aprovecharse sin condicionar el resultado y cómo deben relacionarse el nuevo rótulo, los cristales, los accesos y los mensajes secundarios.
El objetivo es que el local vuelva a comunicar una imagen actual, legible y profesional desde la calle. No actuamos como servicio de mantenimiento o reparación puntual: trabajamos sobre cambios de rotulación con un alcance comercial suficiente.
Ver cómo aplicar correctamente el logotipo en una fachada →
La renovación suele ser más eficaz cuando el problema afecta a la percepción global de la fachada, no a una pequeña incidencia técnica aislada.
La identidad anterior sigue visible o la nueva marca se ha aplicado sin adaptar proporciones y materiales.
El soporte ha perdido presencia, contraste o calidad percibida respecto al nivel actual del negocio.
Colores apagados, bordes levantados, mensajes obsoletos o composiciones que ya no responden a la actividad.
Rótulo, horarios, promociones y cristales se han añadido en momentos distintos sin una lógica común.
El negocio ha cambiado de servicios, público o nivel de especialización y la fachada todavía comunica la etapa anterior.
Hay que retirar la identidad anterior e implantar una nueva imagen sin arrastrar elementos visuales del negocio previo.
Cada proyecto se define según el estado de la fachada, la nueva identidad y el número de soportes que deben trabajar en conjunto.
Retirada del elemento anterior y fabricación de una solución nueva ajustada a la marca, la fachada y la visibilidad necesaria.
Renovación de bandejas, paneles, placas y fondos cuando el proyecto necesita una base nueva para ordenar la identidad.
Sustitución de letras antiguas por un conjunto fabricado a medida con el volumen, material y acabado adecuados.
Retirada de la gráfica anterior y aplicación de una composición nueva para identidad, privacidad, información o captación.
Diseño conjunto de todos los puntos visibles para evitar que la nueva imagen quede fragmentada entre soportes.
Aplicación del nuevo posicionamiento visual sobre la fachada real, con materiales y proporciones compatibles con el espacio.
La decisión depende de cuánto condiciona la instalación existente y de si la nueva identidad puede implantarse sin comprometer proporción, acabados o coherencia.
Estudiar mi fachada
Cuando la identidad se reparte entre paneles, logotipo, escaparate, horarios y acceso, todos los elementos visibles deben revisarse. No siempre hay que sustituirlo todo, pero sí decidirlo desde una visión conjunta.
Necesitamos comprender el estado actual, la identidad que debe implantarse y las condiciones reales de desmontaje y montaje.
Enviar fotografíasFotografías frontales y laterales, ubicación, medidas aproximadas, logotipo actual y elementos que deben cambiarse.
Análisis de soportes existentes, visibilidad, proporciones, cristales, accesos y condicionantes de montaje.
Definición de rótulo, vinilos, mensajes, materiales y relación entre todos los elementos visibles.
Fabricación de las nuevas piezas y planificación del desmontaje de la rotulación anterior.
Montaje, aplicación de vinilos, ajustes finales y revisión visual del conjunto terminado.
El presupuesto debe dejar claro qué elementos se sustituyen, cuáles se conservan, qué trabajos previos son necesarios y cómo se coordina la nueva implantación.
Ver qué debe incluir una propuesta completa →Rótulos, vinilos, paneles, letras, adhesivos, cableado visible y restos de la identidad anterior.
Soportes o estructuras compatibles, siempre que no condicionen el diseño ni la seguridad.
Logotipo, proporciones, mensajes, colores, materiales y relación entre fachada y cristales.
Medidas, espesores, acabados, iluminación, impresión, laminado y piezas fabricadas a medida.
Plataforma, andamio, horarios, accesos, retirada de residuos y número de intervenciones.
Albañilería, pintura, nueva línea eléctrica, permisos, tasas u otros gremios cuando proceda.
El importe final depende de las medidas, los materiales, la cantidad de superficies, la retirada de elementos anteriores y la complejidad del montaje. Una primera valoración fiable requiere fotografías y dimensiones aproximadas.
Estudiamos cambios de imagen en locales, clínicas, oficinas, comercios y naves. La viabilidad depende del alcance del proyecto, el acceso y las condiciones de instalación.
Con fotografías generales, ubicación y medidas aproximadas podemos determinar si el proyecto encaja y qué información falta para valorar la renovación.
Solicitar valoraciónSí. Podemos estudiar el cambio de un rótulo existente aunque proceda de otro proveedor. Revisamos fotografías, medidas, soporte, acceso y relación con la imagen actual para plantear una sustitución completa o una renovación coordinada.
Sí. De hecho, es el enfoque más coherente cuando ambas partes forman la imagen exterior del negocio. Podemos coordinar rótulo principal, vinilos, horarios, privacidad, mensajes secundarios y acceso para que la fachada no quede resuelta por piezas independientes.
Nuestro servicio está orientado a sustituir, renovar o rediseñar la rotulación existente. No trabajamos como servicio de mantenimiento, limpieza ni reparación puntual de componentes o fijaciones aisladas.
Puede conservarse un panel, estructura o alimentación cuando está en buen estado, es compatible con el nuevo proyecto y no limita el resultado. No se mantiene un soporte únicamente para abaratar si perjudica la proporción, la seguridad o la nueva imagen.
Sí. Preparamos la aplicación del logotipo, estudiamos proporciones, materiales, color, iluminación y relación con cristales y accesos. El objetivo es trasladar la identidad al espacio real, no limitarse a ampliar un archivo gráfico.
Suele convenir cuando la imagen está desactualizada, la lectura es deficiente, el soporte condiciona el nuevo diseño, existen varios elementos envejecidos o reparar partes aisladas produciría un resultado desigual. En esos casos, una sustitución planificada ofrece mayor coherencia y vida útil.
Depende del municipio, del edificio y del alcance de la modificación. Cambiar dimensiones, ubicación, iluminación o sistema puede requerir una gestión distinta a sustituir un elemento equivalente. Conviene confirmar los requisitos antes de fabricar.
Estudiamos proyectos en Barcelona, Baix Llobregat y área metropolitana, incluyendo Cornellà, L’Hospitalet, Castelldefels, Sant Joan Despí, Esplugues, Sant Boi, Gavà y otras localidades según el alcance y las condiciones de montaje.
Envíanos fotografías frontales y laterales, ubicación, medidas aproximadas, logotipo actual y qué elementos quieres sustituir. Con esa información podremos definir el alcance antes de preparar una valoración.